Los más pobres me enseñaron…

Para mí la Palabra de Dios es el sentido de mi vida, es el contacto permanente con Dios, con Jesús, con su Espíritu… Es todo: mi iluminación, mi camino, mi verdad, mi guía; es mi consuelo y la alegría de mi corazón.

En ella descubro un Dios enamorado y apasionado por todos nosotros, y en mí siempre se dio aquello del profeta Elías que decía; “ardo de celos, de pasión por el Señor, mi Dios… porque su pueblo se ha olvidado de Él. (1Re 19). Desde que descubrí a Dios en su Palabra toda mi pasión es darla a conocer. Y como franciscana que soy, vivir el Evangelio a la letra…

 El gran descubrimiento de la Biblia en mi vida, ha sido en las comunidades Bíblicas con los pobres de la tierra, concretamente en la Patagonia Argentina. Allí teníamos comunidades pequeñas donde nos nutríamos semanalmente de la Lectura Orante, guiándonos de libritos de Carlos Mester. Vivíamos centrados en lo que vivieron los discípulos y las discípulas de Jesús cuando Él los mandó atravesar al otro lado del mar.

Los más pobres me enseñaron a confiar totalmente en el Señor, aun en la noche oscura, de la pobreza total: sin seguridades pero seguros en que el Señor nunca nos abandona. No fue una experiencia teórica, sino la vivencia diaria de experimentar  la presencia de Dios en cada persona y en todas las cosas. El fue quien nos acompañó siempre. Y esos grupos siguen viviendo gracia a la fe en la Palabra de Dios, que es mucho más que las palabras escritas. Es la vida encarnada de Jesús en la comunidad creyente.

H. Marisa, fmm

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s